¿Qué piensan tus amigos sobre tus selfies?

Qué piensan tus amigos sobre tus selfies

La palabra selfie está de moda. Para los que no lo sepan, un selfie es sinónimo de un autorretrato. No es una fotografía currada, con control del obturador y el diafragma. No. Aquí lo único que se controla es cuán lejos puedes estirar el brazo para hacer una foto a ti mismo con tu teléfono móvil. Existen dos modalidades: individual, en la que sólo sale el fotógrafo; y la que incluye al grupo de amigos.

Con el auge de las redes sociales, se comparten como la espuma a través de Twitter, Facebook o Instagram. Yo, cada vez que veo una de estas, me pregunto: ¿Qué he hecho yo para tener un amigo así? ¿Qué se le ha pasado por la cabeza para cometer este atentado contra su propia dignidad? Porque a malas… ¿No tiene a nadie que le haga una buena foto?

La verdad que es un caso digno de estudio. Por eso, muchos sociólogos prestigiosos de universidades extranjeras que estudian casos paranormales (como este) concluyen que lo hacen para llamar la atención, levantar la autoestima o simplemente por diversión. No les falta razón, siempre con algún matiz, dependiendo de quién lo vea y del tipo que sea.

 

# Las fotos delante del espejo cuyo principal objetivo es presumir de los avances en el gym: Si la que lo hace es una mujer, sus amigas se obcecarán en criticar el modelito que lleva; y a sus amigos sólo les despertarás pensamientos sucios. Por el contrario, si es un hombre quien lo comparte, sus amigos sólo querrán saber dónde comprar más proteínas para ponerse más cachas. Sus amigas harán comentarios para subirle el ego, aunque realmente piensan que lo mejor que le puede pasar, es ser un pretendiente en uno de sus programas basura de la televisión.

 

# Los selfies con encuadre picado, o desde arriba:  Las mujeres que hacen esto se sienten sexy, exuberantes. Por eso, no dudan en insinuar sus pechos queriendo decir “aquí estoy yo”, como signo de poder (porque visto desde este ángulo parecen más grandes). Sus amigas ven eso, y hacen un análisis profundo de sus tetas (obvio), pero después escanean cada grano de la cara, incluso de las legañas u ojeras que también aparecen y no se molestan en disimular. En sus amigos, lo único que produce es, nuevamente, una reacción sucia y calenturienta. Muchos hombres suelen hacer este tipo de fotos cuando están aburridos, o practicando deporte. La reacción de sus amigos es más imparcial, pues tanto a hombres como a mujeres les da más igual, pues no muestran grandes “atributos” dignos de ser comentados.

 

# Los selfie morro pato. La moda de los adolescentes se apodera de los que ya no lo son. Pones morritos y haces como que lanzas besitos a todos tus seguidores. De verdad, tus amigos e incluso muchos de las personas que te siguen y que no conoces, te quieren. Pero te quieren ver con una pose normal, no pareciendo familiar del pato Donald. Tantos ellos como ellas, te agradecerán que les demuestres su cariño de otra forma.

 

¿Te parecen todas estas suficientes razones para dejar de hacer el ridículo?. Piénsalo antes de compartirlo, o peor aún, de poner esa imagen como perfil principal de tus redes sociales. Madura, tus amigos te lo agradecerán y no dejarás un gatito en paro.

 

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