Jaque mate al neogurú que todo lo sabe

Jaque mate al neogurú que todo lo sabe

Estamos utilizando la palabra gurú por encima de nuestras posibilidades. A cualquier persona con un mínimo de conocimientos sobre un tema, ya la denominamos así. Les hay gastronómicos, relacionados con el fitness, especializados en social media o precursores en modernas técnicas de medicina. Perdonadme por mi palabrería, pero lo que antes era un “listo de los cojones”, ahora es un gurú. Es entonces cuando suena excepcional, cuando todo es maravilloso, y cuando el resto de las personas le siguen cual rebaño de ovejas. Y aquí, surge una nueva especie: “el neogurú”.

En sus orígenes, el término estaba vinculado con el ámbito más espiritual, mitológico y religioso. Basta con hacer una búsqueda rápida en Google Imágenes y aparecerán cientos de iconografías relacionadas con el hinduismo. Si queremos extrapolarlo a un aspecto más amplio, nos referimos con este vocablo al experto en una materia. Pero, sí es cierto, que para magnificarlo hasta este punto, debería ser precursor de algo distinguido. Y, esto es relativo, porque los grandes descubridores e investigadores de avances útiles (y hablo de algo realmente ventajoso) son, grandes desconocidos. Sin embargo, este fenómeno social irrumpe, cada vez más, vendiéndonos lo imposible a base de palabrerías, sin un respaldo fehaciente en los expertis de estos individuos que abalen dichos conocimientos.

 

¿Cómo reconocer al neogurú?

# Son fieles cabeza de cartel en cualquier ponencia que se precie, sea de la temática que sea.

# Los speech en las conferencias no cumplen las expectativas del público. Y, si lo hacen, es todo de color de rosa.

# Con el auge de las redes sociales, se aprovechan de ellas para propagar su discurso de forma automatizada. La mayoría de ellos se alimentan de su propio ego y no cuentan con una predisposición al diálogo activo.

 

Huye del neogurú, estás a tiempo

# No tiene más autoridad intelectual aquel que asiste a más charlas como ponente. No, no es así. No, porque la mayoría de estos demuestran que lo único que quieren es vendernos su moto. Si huele a humo, sal corriendo. No queremos ser víctimas de incendios.

#  Tener muchos seguidores en las redes sociales no los convierte en gurú. Ten en cuenta que la mayoría de ellos, han pagado por conseguir más seguidores. Probablemente, muchos de ellos sólo sean conocidos en su entorno más cercano, ya que dudo mucho que alguien pueda tener más de un millón de amigos reales.

# Los expertos reales están trabajando o investigando (o al menos intentándolo).

 

El neogurú se convierte en una especie de político, que sabe poco, da vueltas a todo y habla mucho para, finalmente, no decir nada.

 

2 Comentarios

  1. Lo mismo podríamos decir de lo blogueros. ¿Por qué deberíamos leerte? ¿Tú de qué sabes? ¿No nos lo cuentas igual que el “gurú”? ¿Ellos se llaman gurú a si mismos? ¿O simplemente hacen su trabajo y tratan de ganarse la vida?

    • Tienes razón, ser “gurú” hoy en día, se ha convertido en un trabajo en sí mismo. Es muy válido aquella gente que se gana la vida, difundiendo contenidos (bien de forma presencial o a través de blogs) de forma teórica sin fundamentos básicos en la práctica. Y es un error, pero un error por parte de los que les seguimos y les alabamos. Sin embargo, hay muchos otros que, a parte de ser grandes trabajadores, también compaginan su rutina con esta nueva forma de “ganarse de vida”, y otros muchos que también lo hacemos como hobbie. La diferencia, entre unos y otros, la humildad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *