Errores que no debes cometer en una aplicación para ligar

Errores que no debes cometer en una aplicación para ligar

El “aquí te pillo aquí te mato” de siempre se traduce, hoy en día, en “appqui te pillo…”. Todo ello elevado a la enésima potencia, porque si algo tienen las aplicaciones móviles es que facilitan el ligoteo, y van directamente al grano. La geolocalización, las fotos, el conocimiento de antemano de los gustos de la otra parte, incluso la situación sentimental, lo puedes saber sin apenas preguntar gracias a estas tecnologías. Inmediatez y facilidad son las claves del éxito. El límite lo pones tú mismo. Así que sí estas soltero/a es porque quieres.

1. Cuida tu foto de perfil

Tu foto revela quien eres. Es tu carta de presentación. No hay nada peor que una foto de perfil donde apareces descuidado, de fiesta, pero también donde sales en modo ejecutivo. Evita, por favor, los selfies en el baño, ya que no nos interesa nada la decoración de tu cuarto de baño, y si es posible, las fotos donde menos pecho (tanto hombres como mujeres) enseñes, mejor. Es mejor insinuar que enseñar. Deja lugar a la imaginación. Hará más divertido el juego de ligar a través de la aplicación.

Poner una foto falsa no tiene sentido. Tiene que ser lo más cercano a la realidad y a tu forma de vestir y/o actuar en la vida real. De otra forma, el sentido de conocer a gente a través de esta tecnología se desvirtuará.

2. No vayas a saco desde el principio

como ligar en una aplicaciónSi no vas por la calle con un letrero de “Busco sexo” tampoco lo hagas a través de las aplicaciones. Así que evita abrir las conversaciones con “Busco sexo, si te interesa y quieres divertirte perfecto, si no nada, porque no busco otra cosa”. ¡SOS! ¡Un loco anda suelto! ¡Llamen inmediatamente a la policía!.
 

3. Controla los piropos

Si tu profesión no es obrero de la construcción, evita constantemente los elogios. En estas aplicaciones de ligar los primeros momentos son cruciales para mantener una conversación fluida que pueda llegar a buen puerto. No calientes la oreja de la otra persona antes de tiempo, principalmente porque aún no la conoces en persona. Deja que los piropos se los diga su madre, su abuela o la misma persona cada mañana frente a la espejo, y dedícate a centrar la conversación en gustos o intereses comunes.

4. No hay nada peor que la impaciencia

En muchas aplicaciones un primer contacto se hace enviando una pequeña llamada en forma de corazón, flechazo o zumbido. No insistas en enviar cientos de ellos. Quizá la otra persona no está conectada en ese instante, está ocupada, o simplemente no le interesas. Relájate, lee un libro, o haz un sudoku mientras esperas, pero no insistas. Tampoco en una  conversación. Hay que ser paciente si se tarda en contestar. Hoy en día, mientras estamos utilizando el móvil podemos estar haciendo otras actividades, por lo que no interrumpas. Si no te contestan es por algún motivo.

5. Cuidado con las fotos que envías

No hay nada más vulgar y degradable que enviar una foto explícita de alguna parte del cuerpo sin que se haya solicitado previamente. Cuando envías una foto pierdes inmediatamente el control sobre dónde podrá acabar algún día. Por este motivo, ten cuidado con difundir fotografías íntimas tuyas. Aunque no tenga malas intenciones en el momento, nunca se sabe si en un futuro, puede salir a la luz y hacerte daño a tu vida personal o profesional.

Ten cuidado también con difundir fotografías falsas. El acceso que tenemos a perfiles desconocidos en las redes sociales es muy amplio, por lo que “tomar prestada” una fotografía de una tercera persona es relativamente fácil. Las fotos son de uso privado, y no tienes permiso para difundirlas.

6. No engañes

Hay dos mentiras muy comunes a través de estas aplicaciones móviles: el estado sentimental y el físico. Mentir sobre el estado sentimental es uno de los mayores errores, ya que existen aplicaciones y redes sociales propias para cada situación sentimental. Ashley Madison, por ejemplo, reúne a gente casada que busca una aventura discreta. ¿Por qué no indagar aquí?.

La mentira sobre el físico, tarde o temprano, también caerá por su propio peso, ya que si la conversación llega a buen fin, llegará la desvirtualización, que tendrá que ser lo más real posible si no quieres que la otra persona salga huyendo del espanto en el primer momento.

©Derechos de foto de Fllickrcc

 

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