Dime qué foto de perfil tiene y te diré con quien no ligar

Dime qué foto de perfil tiene y te diré con quien no ligar

Es difícil ligar en persona, pero más complicado es hacerlo a través de las redes sociales. Muchos pensarán que no, que puedes dejar la timidez a un lado, y lanzarte a decir las cosas que no dirías cara a cara. Pero, si realmente te quieres comer un rosco, siempre te tiene que entrar por los ojos. Las usuarias de Badoo, Meetic, eDarling, incluso del mismo Facebook y Twitter, lo tienen más complicado: la foto de perfil siempre engaña, y mucho. Seguramente, ya habrás visto mucho esperpento que te ha aterrorizado. Si eres mujer, este es el primer filtro que debes evitar a toda costa; y espero que, si eres hombre, tengas en consideración esta cruda realidad:

# Los pecho palomo con mucho escote o con el torso desnudo: No dan sensación de limpios, y esa es una regla inquebrantable. Los escotes son tan desagradables que, a través de ellos, puedes ver hasta la pelusilla del ombligo. Por no hablar de las camisetas de tirantes, tipo Abanderado. Quedan terminantemente prohibidas a menos que tengas más de 60 años, una edad prudente en la que se utilizan para taparse más, no para exhibirse.

# Los trajeados: Me gustaría saber quien fue el que metió en la cabeza a los hombres que están irresistibles con traje. Es un tema controvertido pues, por lo general, no suele coincidir con el tallaje real. Mención especial merecen aquellos que se centran en un detalle del mismo: la corbata, pañuelo en la solapa,  el alfiler… Creen que encarnan el papel del protagonista de 50 sombras de Grey, y se muestran como “dominators sexuales”. Y lejos de despertar cualquier instinto erótico, lo único que levanta es ese típico repelús de viejo verde.

# Selfies en el baño: Bajo ningún concepto entables algún tipo de relación con estos personajes, y menos si en la decoración de baño destaca una cortina de plástico para una bañera pasada de moda, si utilizan ganchillo para poner el papel higiénico, o si utilizan el champú y gel, 2 en 1, marca Día.

# Con filtro: Estos son como las mujeres con mucho maquillaje. Cuando rascas el filtro blanco y negro que lo envuelve, más los toques difuminados aparece “algo” que guarda cierto parecido al famoso Ecce Hommo de Borja.

# Los ejecutivos: esas fotos en la oficina, haciendo como que trabaja, con el periódico sobre la mesa…Pedante no, lo siguiente. Probablemente, este individuo estará en búsqueda activa de empleo, y si no es el caso, es el hombre que susurraba a las fotocopiadoras. Yo les veo y me les imagino imitando al Rey dando el discurso de Navidad. Y es gracioso, porque sí, sus semejanzas tienen, sobre todo una: laboralmente los dos hacen lo mismo, es decir, nada.

# Fotos con una mujer: Huye, huye inmediatamente, porque hay una proliferación de hombres ennoviados o casados buscando guerra a través de las redes sociales. No pueden quitar la foto por cumplir con la parienta. Detrás de ello siempre está la excusa de que la chica es su hermana, o su mejor amiga. Huye, no son de fiar.

# Fotos de pequeño: ¡Ay, qué mono! Sí, pero la evolución del mono no fue preciosamente generosa con el hombre. Evita sorpresas.

# Los castizos: Repeinado, patillas, kilos y kilos de laca Nelly, pantalones de tiro alto, chaleco en tonos “verde caza de jabalí”, zapatillas caras del mismo tipo a las que tengo para estar por casa,  y gin tonic en mano. Supuestos modernos sofisticados que ni una madre lo querría como yerno. No rotundo.

Si aplicas estos filtros ya te habrás fulminado a la mayor parte de los perfiles. Después de esto, ya es solo cuestión de indagar más en las personalidades, fijarse en las biografías, en sus gustos y hobbies: Pero, como en la vida real, siempre hay que andarse con mucho ojo.  No es oro todo lo que reluce.

 

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