Cómo afrontar el amigo invisible

Cómo afrontar el amigo invisible

El viejo juego del amigo invisible es otra de las tradiciones a las que tenemos que sobrevivir en la época navideña. El hecho de hacer un regalo a una sola persona a través de un sorteo anónimo es una tortura. Siempre lo criticamos, pero lo más triste es que año tras año pasamos por ello, porque siempre se nos olvida lo ocurrido el año anterior. Además, vamos más allá porque, cada Navidad, sumamos un grupo invisible más: la familia, los compañeros de trabajo, amigos del colegio, de la universidad, de la guardería, la comunidad de vecinos…

La primera cuestión inexplicable es el simple hecho de llamarse “amigo invisible”. ¿Invisible? ¿Para qué nos esforzamos en pensar en regalar algo a alguien que no existe? ¡Es de locos! Se debería llamar más bien, el “Enemigo Invisible”, porque siempre acabamos con la misma cara de decepción y frustración pensando: “Esto es una mierda”, “A mí, que me devuelvan mi dinero”, “Quiero el regalo que compré”,El regalo que hice costó más que el mío”.

 

El sorteo

La primera tortura es mantener la sonrisa y asentir entusiasmado cuando al que se erige como líder del juego se le ocurre la genial idea del amigo invisible. No puedes decir que no, porque quedas como un rancio. Y empezáis a buscar como locos unos papelitos donde escribir los nombres de cada persona del grupo. Hoy en día es incluso mucho más fácil y existen webs como soytuamigoinvisible.com o amigoinvisibleonline.com a través de las cuales puedes hacer el sorteo online.

¿Qué esperas? Siempre siempre rezas a todos los santos para que te toque el que te gusta, o el más fácil de regalar.

¿Qué ocurre?  Siempre siempre, te toca el que te cae mal, con el que no te llevas o el que apenas conoces. No falla.

 

El secreto

Mantener el secreto de quién regala a quién es la máxima del juego. Ahí radica el verdadero reto, pero es complicado.

¿Qué esperas? Que nadie sepa quién es su amigo anónimo del que va a recibir un regalo.

¿Qué ocurre? Siempre está el listo que trata de desvelar el secreto antes de tiempo. Es el “amigo Sherlock Holmess” que se dedica a investigar el misterio de los regalos. Y que además, en lugar de callárselo, lo grita a los cuatro vientos, pasando a ser el “amigo spam”.

 

El dinero

Siempre existe una pequeña discusión cuando se fija el precio máximo del regalo. Aquellos que tiran a un precio más bajo son claramente a los que les ha tocado la persona que no les gusta nada.

¿Qué esperas? Lo sensato es cumplir con el precio establecido del regalo, con el fin de recibir otro de similar precio.

¿Qué ocurre? Siempre hay el típico que incluye en el precio el gasto del papel de envolver y de una tarjeta de navidad. También está el que recicla los regalos que no le han gustado de otro grupo, y no se gasta ni un duro. O de lo contrario, está aquel que se sobrepasa unos eurillos porque “total por unos euros más…no pasa nada…”. La realidad es que siempre vas a recibir un regalo que se percibe por tener un costo menor al que has comprado.

El envoltorio

El envoltorio es una cuestión de tiempo y ganas. En este tipo de ocasiones siempre está el listo que es muy dado a regalar una enorme caja en la que,una vez hayas quitado los cien mil plásticos que lo recubren y hayas surfeado entre bolitas de porexpan, encuentres una menudez.

¿Qué esperas? Recibir un regalo bonito, con sus lazos, que puedas desenvolver alargando el secreto y con intriga.

¿Qué ocurre? Recibes un regalo envuelto o bien en papel de periódico, sin celo que lo sujete, o en la misma bolsa del comercio con el ticket de compra y el precio marcado.

 

El regalo

A la hora de hacer el regalo siempre hay dos estrategias. Si crees conocer a la persona, puedes regalar algo que necesite o le haga especial ilusión. Aunque, la mayor parte de las veces se cae en el error de regalar no pensando en la otra persona, sino en lo que a nosotros nos gustaría que nos regalasen. Por otro lado, si no conoces bien sus gustos, puedes basarte en las apariencias y regalar, a propósito, lo opuesto a su personalidad.

¿Qué esperas? Aquello que tanto anhelas, eso que has dejado caer desde que se ha hecho el sorteo al grupo de amigos, aquello que has visto, que te entusiasma o aquello que has dejado de comprar para hacerlo tú mismo, en las rebajas.

¿Qué ocurre? Recibes algo inútil, innecesario: un pongo. Aquello que te preguntas… “Y esto ¿dónde lo pongo?”.  También está la modalidad del “amigo guarrete” gracias al cual recibirás un regalo que te avergonzará o sexual. Para esto lo práctico es ir a la tienda asiática y comprar la ropa interior talla XXXXL color carne o con dibujos Disney. De ahí, en adelante, depende de la creatividad de cada uno.

 

Tipico regalo para el amigo invisible

El día de la entrega de regalos

Unos días más tarde del sorteo os reunís todos de nuevo. El simple juego ha sido una excusa para veros de nuevo, volver a cenar y sobre todo volver a emborracharos.

¿Qué esperas? Que todo el grupo que ha participado en el amigo invisible acuda el día que habéis fijado para daros los regalos.

¿Qué ocurre? Todo el mundo se entrega los regalos, critica lo que ha recibido, pero tú eres el único que no recibes regalo porque al que le ha tocado regalarte algo no ha podido acudir, se encuentra enfermo, le ha surgido un asunto ineludible o lo que es más seguro ¡se le olvidó!.

 

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