4 aspectos a seguir del Pequeño Nicolás para ser alguien

4 aspectos a seguir del Pequeño Nicolás para ser alguien

Desde que saltó la noticia, el pequeño Nicolás se ha consumado como un impostor, farsante y embustero. Lo vemos cada día en los medios de comunicación, y como él a muchos otros políticos, empresarios, y famosos de postín. Incluso todos, también en nuestra vida diaria, nos vemos rodeados de ‘nicolases’ (“el hijo de”, “el amigo de”…), que presumen de honradez y magnifican aquello que poseen, y aquello que creen estar al corriente.

Lo cierto es que nada se sabe aún qué o quién está detrás del pequeño Nicolás, pero poco a poco se ha ido dando la vuelta a la tortilla, para conseguir que “el cazador cazado” ahora sea un verdadero producto de marketing. Es más, sus abogados no solo preparan estos días su defensa, sino también los contratos para programas de televisión, un libro y quizá una película propia. Un verdadero negocio que no ha hecho más que comenzar.

 

Como toda fabula, esta también tiene su moraleja

Lecciones que nos ha dejado este adolescente, que si sabemos gestionar de forma honrada, hábil y astuta, podemos aplicarnos para conseguir los objetivos que nos hayamos marcado en nuestra vida personal y profesional.

 1. Tener contactos es importante

Una red de contactos amplia puede ayudarte a atraer más oportunidades y encontrar, por ejemplo, un trabajo nuevo. Puede hacerte más visible como persona y enriquecerte de muchas maneras distintas. En tu mano está saber gestionar estas nuevas perspectivas, que pueden focalizarse en un buen aprendizaje que te repercuta profesionalmente o, como en el caso de Nicolás, a encontrar a alguien que pueda hasta colarte en el besamanos de cualquier rey europeo.

 2. Tener buena verborrea ayuda

Aquí “quien no llora no mama”, y tu piquito de oro puede abrirte muchas puertas. Es hora de dejar a un lado la timidez y echarle morro. Solo alguien con una buena jeta podrá encontrar un buen trabajo, ascender en su puesto laboral, conseguir un nuevo cliente o alcanzar todo aquello que se proponga.

 3. La imagen no importa, el postureo sí

No es una cuestión de imagen física, ya que el Pequeño Nicolás no destaca por eso precisamente, pero sí de actitud con el fin de tener un reconocimiento. La norma básica es aparentar, y crear la imagen que queremos proyectar. Puro branding personal. El postureo no nos repercute monetariamente, pero sí a nivel social, dando como resultado la visibilidad, la gratitud e influencia que puede impulsar a conseguir nuestras metas.

  4. Disfruta de la vida

Hasta llegar a nuestra meta, debemos dar pequeños pasos. Pasos que debemos disfrutar cada día, porque como en el caso de Nicolás, no sabemos cuándo se pueden ver truncados. Este chico lo aprovechaba a base de fiestas, yates, champán y Pechotes. Nosotros, si nuestra meta es también profesional, podemos, en lugar de irnos de juerga, esforzarnos, trabajar duro, y seguir formándonos para seguir evolucionando.

Tenemos que tener en cuenta que, al contrario que en el caso de Nicolás, crearnos un marketing personal, no consiste en engañar dando falsas apariencias, sino impulsar nuestras fortalezas, con el fin de vendernos mejor, para conseguir nuevas oportunidades.

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